Con mis botas de mamá

Categories:Amor, Artículos
nuevaadministracion

Bloguera invitada: Caroline Méndez

Luego de leer este blog con mis botas de soltera e identificarme por muchos años con gran parte de las aventuras de Valeria, encontré que la soltería tal como se describe en este espacio, más que ser un estado civil, es un estado de conciencia libre, en el que como mujeres guardamos nuestra independencia y buscamos la felicidad en cualquier lugar y ante cualquier circunstancia.

Pues bien, quiero compartirles como ha sido mi experiencia como madre, como una Soltera DeBotas que de repente funda una familia y se convierte en mamá.

Cuando quedé embarazada todos estábamos muy felices, mi bebé es un bebé deseado y planeado y eso fue un gran plus para lo que vendría después. Embarazo perfecto, no tuve nauseas, mareos, ni antojos extraños, no subí mucho de peso, fui de viaje y trabajé casi hasta el último día; en suma, seguí con mi vida como siempre, aunque tenía dos corazones latiendo en mi interior.

Cabe anotar que esta es mi experiencia. Para algunas mujeres es más o menos difícil fluir en el mundo de la maternidad, lo que para unas es un sueño para otras es imposible. Tampoco todas las historias son iguales, hay mamás solteras, hay mamás adoptivas, hay mamás que jamás pensaron en ser mamás, hay mamás que esperaron toda la vida la llegada de sus retoños, hay mamás adolescentes y hay mamás de 37 como yo.

Convirtiéndome en mamá, he tenido que pasar por varios aprendizajes. No entraré en detalles de todo lo nuevo que tienes que saber sobre bebés, su cuidado, alimentación, pañales, las infinitas horas sin dormir y la lactancia. De alguna manera había comprado la imagen de los comerciales de Johnsson & Johnsson, pero en la vida real además del lenguaje del amor, también debes tener persistencia, templanza, coraje y tolerancia entre otras virtudes, para responder con lo que se viene cuando llega un bebé; en la vida real te das cuenta que ahora hay un ser que depende de ti y por el cual darías la vida si fuera necesario.

Mi hijo tiene un año y éstas son algunas de las experiencias más significativas que le contaría a una soltera que, al igual que yo, no tenía ni idea de lo que era ser mamá, o siquiera tener contacto con niños.

La panza pública. Desde el embarazo cuando comienzan a acariciar la panza como una bola de la suerte, tu cuerpo se vuelve cada vez más público, la gente opina, toca, se mete, da consejos sobre ti, tu vida, tu abdomen, tu útero, tus senos… luego pasas a un segundo plano y comienzan a opinar del bebé, y a encasillarlo de una vez en parámetros de “normalidad”, la edad para sentarse, gatear, comer y hasta decir mamá.

La depresión post parto. No a todas les da. A mí sí me dio, es como un SPM multiplicado por 10.000, lloraba, pensaba que mi vida se limitaría a estar atada a una cuna amamantando, semidesnuda, adolorida, con sueño y un bebé que solo exigía cuidado a cambio de nada, porque la sonrisa de los bebés es un acto reflejo. Adiós viajes, salir a beber con mis amigos, las tardes de escapada con mis amigas, ver amaneceres lejos de mi hogar, pasar tardes leyendo y tomando café, o simplemente sin hacer nada; en suma, adiós a la libertad. Luego me daría cuenta que esa depresión posparto pasaría cuando mis hormonas se regularan y cuando me diera cuenta que, en la maternidad como en la vida nosotras tomamos las decisiones sobre cómo queremos vivir.

Consejos y más consejos… y más consejos. Claro! Tú no sabes nada del mundo de la maternidad y tu pareja tampoco, pero muchas personas (sin lugar a dudas con buenas intenciones), te llenan de consejos desde el embarazo. Algunos como “No llores porque se te amarga la leche y le dan cólicos”, recordemos que tenía depresión… otros sobre lo que debe o no hacer el bebé, como debes lavar la ropa para quitar las manchas – como si me importara quitar manchas con esas desveladas -, qué darle, cuándo bañarlo, en qué momentos dormir, usar faja o no. ¡Y los consejos son contradictorios!  Porque a todos nos funcionan cosas distintas. Mi aprendizaje: acéptalos todos de buena gana y solo tú decide que hacer sin consultarle a nadie más que al pediatra.

Sentirte excluida. Algo que me pasó fue comenzar a darme cuenta que me sacaban de los contextos donde antes participaba, como si estuviera incapacitada. Sentía que muchos memes y artículos de Facebook tipo “mientras otros tienen hijos yo viajo” o “porque la gente feliz no tiene hijos” me dolían, sentía que la mujer independiente, viajera, entusiasta había muerto, y lo peor, me sentía culpable por sentirme triste.

Buena mamá, mala mamá. Por otro lado te están diciendo “La buena mamá no deja a sus hijos”, “La buena mamá se consagra al hogar y se entrega a su familia”. En verdad siendo mamá, leyendo y acompañando a otras madres, me he dado cuenta que estos sentimientos abundan, que son muchas las madres que se sienten mal y hasta se arrepienten de su decisión, y aunque hace parte de lo normal sentir esto y más, es un tabú sobre el cual las mujeres deberíamos hablar más.

Amistades con o sin hijos. Algunas personas van a visitarte una única vez para conocer el bebé, pero sobre todo para ver cómo eres tú como mamá, pues es algo que nunca se imaginaron que pasaría. Otros se alejan, cuando eres soltera y tu entorno son solteros que no tienen ni idea de la maternidad, hay una tendencia a tomar distancia, porque no saben qué hacer, o ya no comparten los mismos gustos… no lo sé. Lo que sí sé, es que aquellos que se quedan hacen que tu vida salga a flote. En mi caso tuve dos amigas que me acompañaron a llorar, a aprender y a disfrutar de la maternidad mientras comíamos postres de chocolate, dos SolterasDeBotas que ahora son las tías oficiales de mi hijo y a quienes agradezco de corazón no dejarme sola.

Mi príncipe azul no se destiño con la paternidad. El empeño que tuvimos para concebir se mantuvo durante el embarazo y ahora con la crianza. Hombro a hombro hemos hecho todo por igual, él no me está “ayudando” con el bebé, está siendo padre.

Derecho a no ser madre. Ahora que soy madre, respeto mucho más la decisión de otras mujeres de no ser mamá, de dar sus hijos en adopción o de abortar porque esta es una decisión que debe ser tomada por voluntad propia, con el pleno deseo de la satisfacción de ser mamá y no por la presión social, por darle gusto tu pareja o por moralismo. Nuestra vida no debería estar sujeta a las frases ya conocidas: “¿Cuándo te vas a casar?” “¿Para cuándo el bebé?” y en mi caso “¿Para cuándo el hermanito?”. La sociedad no se cansa de exigir y de meterse…

No juzgar a otras mamás cuando sus niños hagan pataleta, se porten mal o anden por ahí haciendo locuras. Antes yo era de las que iba a los consultorios y al ver un niño corriendo por todos lados y la mamá sentada como si nada, pensaba “¡Debería controlarlo!”. Ahora sé que detrás de esa mamá hay una mujer seguramente cansada y con mil cosas más en qué pensar.

Definitivamente ser mamá es otro cuento. En mi caso superó cualquier reto profesional o personal, cualquier estudio o cualquier tusa; ¿Es duro? ¿Es difícil? Sí, para mí lo fue en un principio, ¡pero no es imposible! Se convierte en una experiencia maravillosa, una fuente inagotable de aprendizajes y de inspiración, una parte sin la que no concibes ya tu vida. Entiendes tu papel como madre al ver los ojos llorosos que se tranquilizan con tu voz, con tu olor, amamantar y saber que eres fuente de alimento físico y espiritual, traer felicidad al mundo a través de un niño gozoso, saber que estás educando a una persona como alguien valioso para nuestra sociedad.

No estoy obsesionada con mi hijo, ni mi vida gira en torno a mi nuevo rol como madre, pero agradezco la oportunidad que me di y que nos dimos como pareja de traer un bebé al mundo. Los aprendizajes han sido más sobre mí y después de un año puedo decir que sigo siendo la misma, con la misma actitud ante la vida y con las botas bien puestas.


Caroline Mendez Porras

Psicóloga y Coach Ontológica.  www.sertotal.co


Solteras DeBotas

www.twitter.com/SolteraDeBotas

www.instagram.com/SolterasDeBotas

www.facebook.com/SolterasDeBotas


Lee más posts 

Leave a Reply

Your message*

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

Name*
Email*
Url

*

Ad by Google