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Para el argentino

Contigo me sentí como esa canción de Pimpinela que se llama “olvídame y pega la vuelta” porque nos quisimos pero no al mismo tiempo, nos faltó sincronizar los sentimientos en el momento preciso que la causalidad nos juntó.

No tuve miedo y me lancé a pesar de navegar en terrenos desconocidos, yo tomé la iniciativa y te quise primero, pero tú estabas confundido, resentido y aporreado por tu anterior relación, así que decidí echar mano de mi paciencia y hasta me llené de  pajazos mentales para hacer menos dura la espera.

Y luego con el pasar de las semanas, yo fui la que me empecé a cansar de tu manera extraña de querer, como si fueras un gato caprichoso que a veces se dejaba acariciar y a veces no, incluso dejé de ser persona para convertirme en un paño de lágrimas gigante que una tarde cualquiera se inundó de tus excusas y pretextos, llegué al límite, y cuando estaba en el borde de aquel precipicio emocional, me di cuenta que yo no era la encargada de desenredar tu vida, que no podía organizar tus rollos, que no podía sanar tus dolores, y que me estaba echando encima tus pesares, pesares que tú mismo habías decidido mantener y alimentar porque simplemente no querías salir del hoyo.

Por eso me fui, agarré mis cosas y las acomodé de la mejor forma posible en aquella maleta que hace un tiempo estuvo llena de maripositas rosadas, y ahora solo llevaba un vano intento de olvidar y las lecciones aprendidas. Debo decirte que no me arrepiento de haberte querido, solo que estuviste tan metido en tus dolores, que no fuiste capaz de ver el panorama bonito que te ofrecí cada mañana cuando te regalaba una sonrisa y una taza de café. También creo que me apresuré, te conocí en la peor época de tu vida y lo más triste fue que me pospuse a mí misma por atenderte a vos, como si valiera la pena curar a quien no quiere ser curado. (Y es que cada quien es responsable de salir adelante, un tercero no puede hacerlo por ti)

Entusada y con los pedacitos de corazón esparcidos en mi bolso de mano, me di cuenta de la película que yo misma me había armado, pues con cabeza fría vi clarito las señales que antes por ser tan ilusa, ignoré.  Lo cierto es que tú nunca me diste muestras de querer aportar algo a la relación, yo quise creer que mis sentimientos alcanzarían para ambos, fue un caso de mucho enamoramiento y poca dignidad.

Lo importante fue que desperté y quise pasar la página para empezar una historia donde la protagonista fuera yo, sin fantasmas del pasado y sin querellas, así que te perdoné en voz alta y me perdoné a mí misma por ser tan pendeja. Aún sigo negociando con la culpa que en ocasiones se aparece para burlarse de mí, trato de ignorarla, más no es fácil ya que sus reproches son como ecos que se repiten en mi cabeza una y otra vez,  sin embargo, me siento bien, me gusta ser la yo de ahora, que sonríe, que vive despacio y que no se angustia de más.

…Hasta que tú, alias “el traumático” volviste a aparecer

 ¿Quién es? 

Soy yo…

¿Qué vienes a buscar?

A ti…

Ya es tarde…

¿Por qué?

Porque ahora soy yo la que quiere estar sin ti…

Por eso vete, olvida mi nombre, mi cara, mi casa, mi Facebook, mi Whatsapp, mi Instagram, mi Skype
…Y pega la vuelta 

(Realmente el susodicho no tocó mi puerta, me escribió por chat, pero como ya había borrado su número, no sabía quién era)

Me contaste tu triste y cliché historia, que un tiempo después de mi partida caíste en cuenta de lo mucho que me querías, que debido a tu confusión no habías valorado todo lo que hice por ti. Que luego de hablar con tu coach entendiste que habías saboteado nuestra relación y que ahora estabas decidido a cambiar, a recuperarme, a compensar las horas perdidas, que me ibas a dar los besos que no me diste, las frases de cariño que en su momento debiste pronunciar, que ahora estarías para mí, así como yo estuve para ti.

Y yo te respondo hoy sin orgullo y con mucha serenidad: Lo siento, ya es demasiado tarde.

Solteras DeBotas

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Imagen: Audrey Hepburn

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4 Comments

  1. ANGELA MARIA RODRIGUEZ
    ANGELA MARIA RODRIGUEZReply
    February 27, 2017 at 6:14 pm

    que buen escrito …

  2. Argy
    ArgyReply
    February 28, 2017 at 3:19 pm

    Tan parecido a mi realidad actual, y sí..tambien con un argento.

  3. Andrea Liliana
    Andrea LilianaReply
    April 5, 2017 at 12:34 am

    Me encantó!!! ???

  4. Kprucita
    KprucitaReply
    May 11, 2017 at 12:09 am

    Aplausos, es difícil ver la señales cuando se está ciego

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