El amante inesperado y el placer de dejarse llevar

La rutina es una enemiga cruel y si te descuidas puede sepultarte en lo más profundo de lo habitual, pues confundes la tan anhelada estabilidad con la zona de confort, donde tienes todo bajo control pero nada sucede, nada crece, nada florece. Poquito a poco y tal vez sin darme cuenta, me convertí en un…