El lado bueno de comer mierda

Mi sobrina me insistía en que ese emoticón no era un pedazo de caca sino un helado de chocolate que se había liberado por fin de un cucurucho opresor y que por eso estaba tan feliz. Yo solo la escuchaba mientras ella inventaba con una impresionante rapidez algunas historias alrededor de aquella imagen, y al…