El Sexo Gourmet

Un día de aquellos bien ajetreado, tenía tanto trabajo y  tan poco tiempo que se me pasó la hora del almuerzo, instintivamente mi tripas sonaron y pensé que debía buscar algo que meter en mi estómago, por consiguiente fui a comprar un perro caliente en la esquina.    Unas semanas después en la tranquilidad de…