Carta de reclamo a mis expectativas

Mis amadas y odiadas expectativas Tuvo que pasar el tiempo y tuve que aprender ciertas vainas para darme cuenta que el secreto para neutralizarlas radica en no tomarlas en serio, cosa que no es nada fácil, porque ustedes son bastante astutas y saben disfrazarse muy bien, tanto que muchas veces las llegué a confundir con…